¡Qué dificil lo tiene el iPhone!

Como la mayoría sabréis soy fan de Apple desde hace aproximadamente dos años, cuando mi primer portátil Mac cayó en mis manos. No tardé en convertirme en una de las grandes publicistas de la marca e incluso sucumbí ante su gama de ordenadores de sobremesa, que he ido implantando en casa poco a poco…

Y como es natural, el telefonito de la compañía llamó mi atención. Además, fué nombrado gadget del año por medios de relevancia en tecnología como The New York Times o Mobuzz TV.

Sin embargo, mi entusiasmo inicial no ha tardado en decaer. Lo cierto es que se trata de un aparato bastante caro, de especificaciones mediocres y viejo. Sí, viejo, dado que llegará a Europa con más de un año de antiguedad. Eso en el mundo de la telefonía móvil es una eternidad. No veo el interes de pagar como nuevo algo que no lo es. Otro asunto que afecta negativamente mi opinión sobre la marca es su conversión 1€ = 1$, que ahora más que nunca, nos sale carilla a los europeos.

Pero bueno, a pesar de todo lo anterior, es obvio que hay gente que no se resiste al gadget de la manzana, pero permitidme mostraros el Samsung Soul. En la línea Ultra Edition 12,8 mm, diseño impecable. Cámara de 5 MP (ahí es nada) con detector de caras. Conectividad HSDPA. Interfaz táctil, Magical Touch, se llama. Sistema de audio Bang & Olufsen y amplificador digital ICEpower. ¿El precio? 400 euros. Unos cien menos que el iPhone.

Personalmente, como dueña de un Samsung U600, mi experiencia ha sido genial. La estética del teléfono es impecable, la resolución de la pantalla espectacular y el sistema de sonido es de lo más cómodo. La marca de Steve debe mejorar bastante su cacharrito para julio si espera poder competir razonáblemente en el mercado español.