Hace algún tiempo mi hermano me pidió consejo sobre que sobremesa comprarse. Por supuesto no lo dudé ni un momento. Mi campaña de abandono de Windows empieza por casa. En poco menos de una semana ocupaba su mesa un magnífico iMac 20”.

Y es que tengo que reconocer que Apple ha hecho un ordenador precioso por dentro y por fuera. Supongo que comprenderéis que haya estado dedicando mi tiempo a acosar a mi hermano y su nueva maquinita.
Nos llevamos un sustillo cuando nada más enchufarlo no encendía. Cambiamos el cable de alimentación y perfecto. ¡Pues ya está, los cutres de Apple mandaron un cable roto! Sin embargo, en el resto de máquinas de la casa el cable resultó funcionar… Sorpresas de la informática.
También tengo que criticarle que por defecto traía instalado Tiger. Dado que la campaña publicitaria decía “incluye Leopard” yo pensé que sería preinstalado. Pero no, lo que trae es el DVD, con lo que media horita fué dedicada a instalarlo. Se ve que Apple está un poco vaga estas navidades.
Como sabréis existen modelos de 20 y 24 pulgadas. Personalmente, para el uso que nosotros damos al ordenador, veo un poco absurdo el salto al modelo superior. Además, que el bolsillo también se resiente. La pantalla de 20 ya es bastante alucinante de por sí, sobre todo acostumbrada a las 13 de mi “blanquito”.
A los que dijeron que Leopard es el sistema operativo más avanzado del mundo no puedo más que darles la razón. Una vez que una se repone del dolor que produce pagar un Mac, comienza a darse cuenta de la maravilla de máquina que es. ¡Qué manera de exprimir recursos! Se pueden abrir veinte ventanas de Safari sin apenas darse cuenta. Además, su navegación por la red local supera con creces a la de Tiger. No me extraña que los colegas de Vista calcasen el sistema operativo: “Si nos copian es que les gusta lo que hacemos” tal como dijo el CEO de Apple, Steve Jobs.
Una de las cosas que más me agrada de los nuevos modelos de Apple es su Airport o hardware WiFi incorporado. La verdad es que el alcance de nuestra red a la habitación de mi hermano es escasillo. Habíamos probado casi todos los adaptadores USB y PCI existentes y la señal seguía siendo penosa. El nuevo iMac, no sólo recibe la señal fácilmente, sino que además, indica que la potencia es excelente.
En resumen, una compra magnífica que no tardaré en imitar cuando mi bolsillo me lo permita.









