Capítulo 2: Halong

Después de unos días en Hanoi, tomamos un bus en dirección a Haiphong, una pequeña ciudad de la época colonial en la que abundaban los hoteles y servicios turísticos. Como dato curioso deciros que allí se encuentra el único casino de todo Vietnam (obviamente dedicado exclusivamente al turismo, ya que el juego está legalmente prohibido). Haipong es la tercera ciudad del país, pero sólo la visitamos de pasada para embarcar en un junco llamado Huong Hai. Elegimos éste por ser pequeño. De ésta forma no teníamos que esperar para que se llenara. Además, con ése tamaño, se llega a sitios más recónditos en menos tiempo. También decir que tenía barcas para acceder a las grutas y acercarnos a las cuevas e islotes.

Estuvimos dos días en lo que consistió una experiencia emocionante y única. La bahía de Halong es un lugar mágico. Está rodeada por las cálidas aguas del Golfo de Tonkin y es un paisaje marino salpicado de altísimos riscos, miles de islotes rocosos y poblado de cuevas y grutas escondidas. En muchas de las que visitamos, tuvimos que salir rápidamente porque al subir la marea, quedaba el interior aislado y escondido.

Hay una leyenda relativa a la creación de éste lugar mágico: el Emperador de Jade ordenó a un dragón celestial y su prole que frenasen una invasión proveniente del mar. Los ingeniosos animales escupieron trozos de jade que se convirtieron en islas maravillosas y farallones cársticos, y de ese modo lograron hundir los navíos enemigos. Otra versión de la leyenda dice que la bahía fue creada cuando el dragón se lanzó al mar; al caer agitó la cola y ésta golpeó la tierra ocasionando profundos valles y grietas que inundó el mar. Por ello, el nombre vietnamita de Halong significa algo así como “Dragón Descendente”. Y los pescadores creen que el dragón aún sigue viviendo en el fondo de la bahía.

Deciros que es una sensación matutina inmejorable el levantarse en el junco y subir a la borda; donde la tranquilidad más absoluta se apodera de todo, y las aguas apenas se mecen, pareciendo más que estés en un lago que en las aguas del Mar de China. Un fabuloso dédalo de islotes y picachos verdes que cambiaban de color. Cielo, tierra y aire se hacen uno. Uno se siente allí tan pequeño que se deja dominar por los estados de ánimo de aquel maravilloso conjunto. Sentí alegría cuando la bahía se ponía su traje verde, calma cuando las estrellas acariciaban las aguas tranquilas en la noche y miedo cuando los truenos cruzaban el cielo y el agua respondía a la provocación de los relámpagos siguientes.

PescandoenHalong.jpg Pescando en Halong picture by Agnetem Atardecerenlabahiadehalong.jpg Atardecer en Halong picture by Agnetem

AmenazabatormentaenHalong.jpg Amenazaba tormenta en Halong picture by Agnetem

Visitamos entre las islas, cuevas, grutas y playas que puedo recordar, la isla de Dinh Huong, el islote Cho, la isla Ga Choi y Sail; así como la cueva Sung Sot y la de Hang Dau Go, que los franceses llamaban “de las maravillas”, en la que hay que subir noventa escalones. Y es en una de sus cámaras dónde el héroe nacional Tran Hung Dao, escondió las estacas de bambú que se clavaron en el lecho del río Bach Dang, para que la marea alta las cubriera por completo y así dejar atrapados a los barcos mongoles en la bajamar. Los mongoles sufrieron una gran derrota, y perdieron todos sus barcos, lo que supuso que el imperio mongol no pudiera penetrar en Vietnam. De hecho, el nombre vietnamita de la cueva se traduce como “Gruta de las Estacas de Bambú”.

HangDauGo.jpg Hang Dau Go. Cueva de las Maravillas. picture by Agnetem

Pudimos disfrutar, también, de un baño en la playa Titov, unas deliciosas mariscadas a bordo del junco y una asombrosa tormenta desatada cuando, terminado el recorrido, el junco se dirigía de vuelta a Haiphong. Unos relámpagos y truenos que hacían retumbar todo el interior de la bahía. Un espectáculo de una belleza sobrecogedora que nos regaló la naturaleza como despedida. Emocionante y espectacular despedida.

Cuando llegamos a Haiphong de nuevo, cogimos el bus para regresar a Hanoi y poder embarcar en un vuelo con destino Danang. Pronto daría comienzo la visita de la parte central de Vietnam…

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